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LOS SIGNOS DE MI AMOR A DIOS

Pareciera que amar hoy es muy fácil. Todos los medios y mensajes que recibimos en el día a día, en medio del bullicio, la publicidad, el trajín… hablan de un amor fácil de conseguir. Un amor ligero, basado en la química hormonal y pensamos que el amor es sentir mariposas y respirar el mismo aire. Así suelen comenzar la mayoría de las relaciones.

Todos tenemos vacíos, algunos más profundos que otros, y por supuesto, necesitamos llenarlos. El problema está en que si no sabemos cuáles son y su causa, tampoco sabremos qué es lo que necesitamos para llenarlos. Sucede igual cuando cuando encontramos a la pareja correcta, a quien nos complementa y sabemos cómo hacerla feliz, sabemos qué es lo que nos llena y nos hace sentir plenos.

Alguna vez un psicólogo me dijo: “cuando hay vacíos buscas a otras personas que también los tienen, y es en ese momento cuando creas dependencias y relaciones insanas. Sólo cuando estás pleno puedes elegir con quien estar o no; y en plenitud estando cada uno lleno deciden compartir un camino, no porque necesiten otra persona para sentirse bien, sino porque la elección era sentirse bien consigo mismo y luego buscar o estar dispuesto para encontrar a pareja. Si tienes hambre, hace frío, no has podido comer nada y te ofrecen un pedazo de pan duro y viejo con leche entera -que te cae fatal- lo recibes porque hay una necesidad, y no necesariamente es el mejor bocado. Pero si estás satisfecho y te ofrecen esto podrás rechazarlo o por el contrario si lo que te ofrecen es un delicioso pastel con un te, puedes tomar un poco, o todo si lo quieres, pero puedes elegir y estarías en condiciones de hacerlo. 

Llenar los vacíos, alinear la vida y ser coherente supera tus fuerzas. Hay algo que siempre necesitaremos y es el amor de Dios. Todos los seres humanos queremos ser felices y estamos buscando encontrar esa felicidad, sólo que a veces estamos equivocados buscándola en el camino incorrecto. 

Muchos buscan su felicidad en medios externos, que les permitan alejarse de la realidad, para obtener placer y felicidad temporal. Pero no llega a ser nada más que eso, una emoción pasajera, que no perdura, e incluso se puede convertir en una adicción que solo sirve para mantener una felicidad momentánea y fugaz, un placer aparente que sumerge cada vez más en el mundo y que de fondo solo tiene un vacío. 

 Fuimos creados por Dios, a su imagen y semejanza, con un corazón como el suyo, y llamados a la santidad, por eso estamos en ese proceso y por eso estamos en el mundo, que no significa que debamos ser mundanos y nos dejemos llevar, significa que podemos ayudar a otros en su proceso, santificar nuestro trabajo y cada una de nuestras actividades y ofrecernos permanentemente a Dios para que nuestras obras nos ayuden en ese caminar. 

No se trata de ser nerds, aburridos, o fanáticos. Se trata de usar el libre albedrío para ser coherentes e ir detrás de la verdadera felicidad. 

Dejémonos enamorar 

Cuando amas de verdad a Dios tu vida cambia completamente. Él llena todos los vacíos, Él es la luz, la verdad y la vida. ¿Cómo obtener este amor? Él nos ama sin restricción alguna, pero es necesario dejarnos enamorar por Él. Pedir en nuestra oración con corazón sincero: Señor te amo, pero quiero amarte cada día más o Señor quiero amarte, enamorarme de tí. Dios en su infinita misericordia nos regala lo que le pidamos en oración y mucho más cuando lo que pedimos es para  nuestra verdadera felicidad. 

Amar significa ser leal, querer agradar a quien amas, entregarle detalles, buscar su felicidad. Cuando amamos de verdad, sin buscar satisfacer nuestras necesidades, entregamos todo lo que somos para una común unión. Para muchos, y me cuento entre ellos, es muy fácil decir que amamos a Dios y cuando tenemos que ponerle en el primer lugar llegan los peros, terminamos dejándole sólo las migajas y rompiendo su Sagrado Corazón, una y otra vez. Dices que amas al Señor pero vives con tu novio o novia, o estás en adulterio, o eres adicto al trabajo y has dejado de lado a tu familia. Dices querer seguirle, pero lo haces sólo cuando te queda tiempo; tal vez en alguna eucaristía del domingo a la que asistes por complacer a otros, o porque toca, llevando sólo el cuerpo y dejando tu corazón en casa o en cualquier otro lado donde tienes tus tesoros.  Sólo cuando le amas realmente quieres encontrarte con Él todos los días y cualquier momento y lugar es bueno para estar conectado con el amor real y verdadero que es Él. Sólo cuando amas buscas agradar a esa persona y buscas hacer lo correcto, sólo cuando amas pides perdón sincero y vuelves a empezar, si somos capaces de hacer eso por otra persona, por qué no hacerlo para el amor más incondicional que tenemos que es Dios, nuestro Padre.

Sólo cuando amas de verdad te conviertes en un verdadero testimonio del Señor. Sólo cuando le amas, pones tu confianza plena en Él y le entregas tu vida para que se haga en tí su Divina Voluntad. 

¿Quieres casarte? ¿Ya le pediste a Dios que bendiga y te muestre cuál es esa persona que tiene para tu bendición? ¿Quieres mantenerte soltero porque le temes a los compromisos, o porque te sientes libre para hacer y deshacer? ¿Ya le preguntaste al Señor qué quiere que hagas para llevar tu soltería en su amor? ¿Sientes un llamado para entregarte del todo a Él y servirle  como religioso, pero el qué dirán o el temor a no poder vivir sin placeres mundanos no te deja avanzar? Cualquiera que sea tu caso, los errores que hayas cometido, o las luchas que tengas, debes saber que no eres el único, ni la única en el mundo que pasas por eso y que si incluyes a Dios en tu vida, Él atenderá tu llamado, porque Dios si nos ama incondicionalmente, su misericordia es infinita y siempre está esperando nuestro regreso a casa, como el padre recibió a su hijo pródigo ( Lc 15, 11-32).

Amar es ser un testimonio coherente de vida. El amor real es capaz de morir a sus propios deseos, errores, caprichos y defectos para hacer feliz al otro. Dios nos dio a su hijo único y Jesús murió, se sacrificó por amor a cada uno de nosotros ¿Nosotros a qué estamos dispuestos a morir para corresponderle y vivir su amor en plenitud? «Con amor eterno te he amado; por eso te sigo con fidelidad». Jeremías 31:3

MILENA SECO PINZON
Founder Riscatto Bendito Regalo

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